¿Cuántos artículos de catedráticos de Universidad han leído sobre la crisis económica? ¿O sobre la repercusión social que tiene y va a tener? ¿O sobre las tendencias de futuro del "capitalismo intervenido" por el Estado o el nuevo modelo económico que nos amenaza? ¿O acerca del papel de la banca en España, las razones de su solvencia, los problemas de su falta de liquidez? Muy pocos, a pesar de que hay excelentes expertos, mucho más presentes en los medios que sus colegas de filosofía, ciencias, ingenierías, etc. Al fin y al cabo, es un reflejo de la presencia del cuerpo universitario en la vida de la sociedad. Y de su nula influencia.
Los Rectores de las Universidades españolas, setenta nada menos, han encargado un informe-balance de la situación en los campus y han llegado a la conclusión que ya conocíamos ellos y nosotros, aunque, ahora, además, tenemos el dato: "la inversión no aumenta, la matriculación desciende y el modelo no funciona". Hay cosas peores. Los universitarios apenas aprueban en un curso el cincuenta por ciento de los créditos del currículo, aunque la mayoría ni siquiera se matricula del total. Si el rendimiento de un trabajador o del ejecutivo de una empresa fuera ese, todos habrían sido despedidos hace tiempo. En la Universidad, no; siguen estudiando años y años hasta que terminan unos estudios que luego no van a aplicar en su vida profesional, porque les falta la preparación adecuada o porque hay excedente de titulados. Además, casi todos estudian en un radio de menos de cincuenta kilómetros de su residencia, lo que anuncia que la movilidad profesional futura va a ser nula.
Del millón y medio de universitarios -tres por cada alumno de Formación...
Tengo para mí que el pragmatismo, que es una de las principales virtudes de Rajoy, ha hecho que acepte lo inevitable tras la cumbre monclovita de este martes: negociar, y luego dar el visto bueno, a los 'decretazos' que suponen seguir la regla europea de inyectar dinero público en el sistema financiero para calentar la maltrecha economía. Y tengo para mí que la astucia, que es una característica de un Zapatero que se crece en las dificultades, ha llevado al líder de la oposición a un terreno relativamente cómodo para el gobierno. Como... Leer Más » Comenta la noticia. »
Las crónicas de la ceremonia en el Palacio Real, complementaria del desfile del 12 de Octubre, Fiesta nacional, merece hoy titulares muy parecidos en unos cuantos periódicos: El Rey llama a hacer frente común y trabajar para superar la crisis; el Rey expresó públicamente su preocupación por la situación económica. El Rey dice que ante la crisis, hay que aguantar el tirón y coordinar con Europa las medidas que se adopten. El jefe del Estado se pronuncia sobre la situación económica... Leer Más » Comenta la noticia. »
Tras el clamoroso patinazo de Mariano Rajoy, calificado de "coñazo" el desfile y demás actos de la Fiesta Nacional, son muchos los ciudadanos que se preguntan cuál es la clave capaz de explicar por qué la derecha española tiene el líder que tiene. Más allá de este episodio -calificado como "desliz" por González Pons, portavoz de los populares-, a mi juicio, la clave de la permanencia de Rajoy al frente del PP hay que buscarla fuera del propio partido.
En las últimas horas, Zapatero ha tenido oportunidad de escuchar elogios a sus "planes de rescate" y sus dos fondos, pero también ha tenido oportunidad, él mismo, de expresar severas críticas contra quienes no han terminado de asumir sus planes y proyectos, entre ellos el PP opositor y el FMI que vaticina recesión para las cuentas españolas del año que viene.
A Zapatero, en efecto, le ha parecido digno de elogio el beneplácito de Rajoy, a quien dio noticia de esos planes y puesta en marcha de dos fondos, pero...
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, ha decidido sacar de la ciudad a los llamados hombres-anuncio, aquellos que actúan en las calles más comerciales del centro, embutidos entre grandes carteles que cuelgan del cuello, y anuncian locales en donde se compra oro y plata, se venden relojes a buen precio o se puede comer un menú barato. Dice que no lo hace por motivos estéticos, sino para preservar la dignidad de quienes tienen que ganarse la vida en una situación tan embarazosa.
Podría extrañar que hubiera tanta gente partidaria de la nacionalización de la banca, sobre todo en la derecha, pero no extraña porque lo que se nacionaliza son las pérdidas de la banca, es decir, el lucro cesante, y no, desde luego, los beneficios. Para que los bancos puedan seguir prestando, y las empresas de los bancos invirtiendo, el Estado mete la mano en las arcas comunales y pone a su disposición, con extrema longanimidad, un dineral que luego, cuando al final del ejercicio la banca haga balance de sus descomunales beneficios, no habrá... Leer Más » Comenta la noticia. »